lunes, 9 de junio de 2008

Sacatanga critica: Death Cab For Cutie: I will follow you into the dark



Hay tres frases maravillosamente oscuras en el universo musical.

La primera: “Lo que le sucedió a mis ojos es lo que le pasó a tu belleza” del nocturno Leonard Cohen.

La segunda, en la mítica garganta de Gardel: “Se asoma un nenito, rosado, sonriente, pregunta a su padre: ¿Mamá, dónde está? Y al ver el cadáver, le dice doliente: Papito yo quiero dormir con mamá.

La tercera: “Amor mío, algún día vas a morir.”

Nos ocuparemos de la tercera.

Death Cab For Cutie se llama la banda que supo concebirla. Y quien no la conoce es porque no se ha esforzado. Estos muchachitos han sabido acompañar más de una película y serie de buen gusto desde la banda sonora. Y tienen en su lista de fans a gente tan respetable como Liniers y como mi verdulero.

Una metáfora pudorosa los definiría como un trapecista oscilando entre la felicidad y la tristeza. Una metáfora punk los circunscribiría como un travesti borracho y vomitado y embarazado por un unicornio. Como no hay nada punk en ellos, quedémonos con la primera elección.

Son delicados y melancólicos. Lo cual, a más de uno, tentó a sacarlos de la casilla de “Indie pop rock” para ponerlos en la de “Música de putitos.” Diría que, como alguna vez se definieron los también sutiles y elitistas muchachos de Belle & Sebastian, esto se trata de pop para gente que lee libros.

Death Cab For Cutie cuenta con Ben Gibbard, un cantante suave con una gran cabeza para las melodías y las letras. Un cantante que supo involucrarse en uno de los proyectos electrónicos más cute de los últimos tiempos: The Postal Service. El guitarrista Chris Walla es correcto, no mucho más que funcional al conjunto. Sin solos alocados ni virtuosismo. También con la suficiente cabeza como para sacar el disco solista que sacó (clikeen en su nombre y escuchen, mierda carajo). Podríamos trazar una comparación con The Strokes. Pero con menos frenetismo.

Vayamos a la canción en particular. “I will follow you into the dark” se llama y he aquí algunos fragmentos en castellano. Porque no soy como Umberto Eco, quien cree que traducir es de bárbaros. Esto, señores, no es rock. Es pop. Pero del bueno.

Amor mío, algún día vas a morir
Pero estaré atrás tuyo,
Te seguiré hacia la oscuridad.

Ninguna luz enceguecedora ni túneles hacia puertas blancas
Sólo nuestras manos agarradas fuertemente
Esperando la insinuación de una chispa;

Si el Cielo y el Infierno deciden
Que los dos están satisfechos,
Iluminan los No en sus carteles de vacantes
Si no hay nadie a tu lado
Cuando tu alma embarque
Entonces te seguiré hacia la oscuridad.

En la escuela católica, tan viciosa como la ley romana
Tuve moretones en mis nudillos debido a una dama de negro
Y me mordí la lengua mientras ella me decía
“Hijo, el miedo es el corazón del amor”
Así que nunca regresé.

Vos y yo hemos visto todo cuanto hay por ver,
Desde Bankok hasta Calgary;
Y las suelas de tus zapatos están desgastadas;
El tiempo para dormir es ahora
No es nada por qué llorar
Porque nos abrazaremos pronto
En el más oscuro de los cuartos.

Si el Cielo y el Infierno deciden
Que los dos están satisfechos,
Iluminan los No en sus carteles de vacantes
Si no hay nadie a tu lado
Cuando tu alma embarque
Entonces te seguiré hacia la oscuridad.

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