Ves a través de la ventana que nieva fosforecentemente en Buenos Aires. Todo el que sale cae al suelo, inmóvil. Se oyen ruidos a la distancia. ¿Qué hacés...?
Un desfile interminable de mugre, de gris, de rostros ajenos, de gritos contenidos, y bocinas precoses, de asfalto, escotes, absurdos, frustraciones, y de chicos dibujando casas con chimenea por más que ya no haya casas ni chimeneas. ...Una ciudad de nadie.
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