Un desfile interminable de mugre, de gris, de rostros ajenos, de gritos contenidos, y bocinas precoses, de asfalto, escotes, absurdos, frustraciones, y de chicos dibujando casas con chimenea por más que ya no haya casas ni chimeneas. ...Una ciudad de nadie.
2 comentarios:
les preguntaria como hacen para ser tan inteligentes que pueden alimentarse de la luz.... hay tan poca comida con esto del desabastecimiento!
¿Acaso las plantas no hablan?
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