Un desfile interminable de mugre, de gris, de rostros ajenos, de gritos contenidos, y bocinas precoses, de asfalto, escotes, absurdos, frustraciones, y de chicos dibujando casas con chimenea por más que ya no haya casas ni chimeneas. ...Una ciudad de nadie.
1 comentario:
ME COMPRO UN TRENCH BEIGE Y EMPIEZO A CAMINAR CON UN CARTEL DE NEON TITILANTE
Publicar un comentario