Un desfile interminable de mugre, de gris, de rostros ajenos, de gritos contenidos, y bocinas precoses, de asfalto, escotes, absurdos, frustraciones, y de chicos dibujando casas con chimenea por más que ya no haya casas ni chimeneas. ...Una ciudad de nadie.
3 comentarios:
me pondría a llorar
escribiría una novela sobre un oficinista con baja autoestima que vive en Praga
Entraria en panico cual Mi Pobre Angelito al grito de KAAAAOOOOTRIIIINAAAAA!!!!!
Publicar un comentario